Por: Natalia González H.
En nuestros tiempos modernos, estan muy de moda hablar de temas como; la ansiedad, la depresión y la carga mental, con adicciones a elementos tecnológicos que nos han desconectado un poco de nuestra propia humanidad y naturaleza inclusive, nuestra parte animal y mística.

Desde la visión sistemica, que básicamente nos conecta con el alma, con nuestro corazón y sentir que se expresa en el cuerpo cuando se constela de una forma u otra. Permite comprender desde una mirada más elevada, la espiritulidad y la plenitud.
Desde mi experiencia personal, el atravesar momentos difíciles en la vida solo se hace más afable y certero cuando confias en lo más grande, independientemente de tus creencias, eso te permite ver y comprender que no eres el único en esa situación y a rendirte, una palabra relacionada a la rendición, con el soltar, con liberarte del control y estar en paz con lo que estas viviendo.
De allí viene la plenitud, y es aprender a abrazar la vida con todo manteniendo la serenidad y la capacidad de entrever los velos que cubren la realidad, atravesar los caminos con más calma y entereza, disfrutando el paisaje a cada momento.
Plenitud de vivir, es abrazarlo todo y tomar como nuestra la creencia de que podemos tener todo lo bueno de la vida, y que nos conectamos con ese flujo infinito de abundancia, amor y riqueza que siempre vela por nuestro bienestar y supervivencia.
Cuando empezamos a tomar lo bueno de la vida, honramos al pasado y a nuestros ancestros con amor, tomando sus aprendizajes y bendiciones. Aprendemos a honrar incluso, la muerte, así sea de nuestros seres más queridos y a honrar su memoria quedándonos en la vida y haciendo algo bueno con nuestras vidas.
En mi experiencia con constelaciones y para quienes lo han vivido, darán fe que los muertos siempre quieren que seamos felices y que disfrutemos la vida con PLENITUD.
Eres un humano, una humana, una persona con emociones, sentimientos, tristezas, dolores y alegrías, con sueños, metas y ambiciones, con una mochila llena de aprendizajes y de logros que a tu edad te han hecho quien eres, así que te invito a celebrar eso y a honrarte a ti también por tu camino recorrido y por todo lo que has vivido, enfrentado, superado y que hoy te ha traído en este proceso de sanación a encontrarte contigo mismo, contigo misma, ese es el camino siempre, nunca lo olvides, el camino es hacia ti, hacia adentro.
Así que toma esa fuerza y recuerda que tu mismo tienes tus tiempos, que la vida no es una carrera y que puedes hacer tu propio camino, alistar tus alas y empezar a volar, disfrutando del viento, de lo nuevo y de lo que más te guste que sea sano para ti, como: la música, retomar un baile, ver una serie, pintar, hacer crochet, solo dormir o descansar, así está bien.
Y empieza a mirar la vida diferente con esta compañía de la plenitud, de la vida misma, que con certeza sabes que siempre vas a encontrar en ti y será tu compañía fiel hasta tus últimos días por esta Tierra. Abraza lo nuevo y solo observa como el mundo se ve diferente con los lentes de la plenitud.
Un abrazo,
Natalia.
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