Por: Natalia González H.
Cuando estamos en procesos de sanación, no son lineales y muchas veces las cosas se ponen peor de lo que esperamos, nuestros mayores miedos afloran y lo más «terrible» puede llegar a suceder. Sin embargo, a pesar de ese panorama «tan» desalentador, hoy te invito a qué evalues por qué vale la pena atravesarlo de manera más consciente y no esperar a que la vida lo haga de manera abrupta por nosotros.
Más allá de debatir, si es el destino o es DIOS, a través de los años, he notado que las situaciones que evadimos sanar, vuelven como espiral a reforzarnos esa lección, ese aprendizaje y a retarnos nuevamente en ese lugar, en esa emoción, en ese estado que la vida nos invita a trascender y VER desde una perspectiva diferente. Alentándonos al proceso de sanación, porque a la vida no se le escapa nada y cada enfermedad, proceso que vivamos, relación e incluso nuestro cuerpo, el cómo nos alimentamos y cómo hablamos, nos habla, valga la redundancia, de quiénes somos ahora y de qué proceso necesitamos VER para SANAR.
Y es que por algo, no nos vemos nuestro rostro, no vemos nuestras facciones, nuestras muecas o nuestros gestos, y necesitamos un otro, un espejo para ver nuestras heridas, para tener consciencia de nuestro entorno y para adentrarnos en la sanación. Para nuestro cerebro todo es literal, en inclusive nuestros espacios muestran quienes somos y en qué estado está nuestra energía, y eso hace un importante punto de partida, y es: aprender a leer la vida para VER que podemos sanar y movilizar para nuestro avance y mejoría.

Tengo una teoría y es que hay situaciones que nos van mostrando trailers de lo que viene, aprendizajes, lecciones, puntos que nos van tocando, llamémoslo, las heridas y dolores del alma, que primero son unos toques ligeros, suaves, poco perceptibles, y a medida que va pasando el tiempo se van haciendo más fuertes, más incómodos y más dolorosos, y, tendemos a evitarlos, a llenarnos de trabajo, a llenarnos de información, ejercicio, comida, adicciones y todo lo que nos impida VERLO, hasta que esos puntos, ya no nos van tocando solamente, nos van avasallando y arrollando hasta que la situación se detona y sucede algo que es inevitable de enfrentar.
Así, que te invito a que empieces a VER lo que tienes que ver, para empezar a sanar y tener una vida mejor para ti y tu entorno, llevando a la consciencia esos puntos que hoy duelen en ti, esas situaciones que son incómodas pero llevaderas, eso que te prometiste y que no te cumpliste, esas partes de tu cuerpo que duelen, esos aspectos de tu VIDA que hoy podrían estar mucho mejor, tal vez no solo mejor, sino que diferentes, más cómodos, más ligeros, más tranquilos, más suaves, amables y amorosos.
Y empiezas a identificar, esas partes de ti de manera protegida, que hoy pueden empezar a sanar, activando un mecanismo en ti, consciente e incosciente que te lleve a sanar, de la mejor manera para ti, más saludable y amorosa, donde puedas encontrar ese alivio que llevas añorando desde hace tanto tiempo, y que hoy puedes empezar a percibir, así sea, ligeramente, con un cambio perceptible o imperceptible en ti, en tu vida y en tu entorno, y tal vez empiezas a ver el mundo más colorido y brillante, a las flores con un brillo especial y a tu ser con más brillo, más luz, más protección para enfrentar esos puntos de dolor, que hoy puedes ver y sanar, atravesándolos con amor y decisión, eligiendo ser hoy eso que siempre has querido ser, sintiendote feliz sin saber por qué, porque hoy ya has activado en ti, el proceso de sanar lo que necesitas sanar para tu mayor bien y gracia, así que despreocúpate y agradece, ya todo esta en manos de tu YO SOY, de lo más grande, de esa parte sana tuya e irás encontrando eso que necesitas sanar con las herramientas que sean buenas y necesarias para ti, ahora. Y te vas sintiendo más alerta, más descansado, más descansada y más tranquilo, tranquila, sintiendo tu cuerpo más liviano, tu mente más tranquila y tu corazón en paz. Listo, lista, preparada, preparado para los cambios. Agradece 🙏 ya estás en paz.
Gracias por leerme en SANA con constelaciones, sigue leyendo y aperturando tu mente a los contenidos, abriéndote tal vez a una consciencia nueva y a esa versión de ti que ya eres.
Con amor,
Natalia González H.

Deja un comentario