¿Cómo empezar a creer en lo que no ves?

Por Natalia González H.

La energía se encuentra en nuestros cuerpos, entornos y en TODO en general, más allá de hablarte de las teorías científicas o leyes espirituales, hoy mi invitación está centrada en VER MÁS ALLÁ.

Nuestros sentidos nos muestran una realidad, que a nuestro parecer es «real», sin embargo, es sólo una parte de la realidad; según físicos cuánticos nuestra realidad es un «pasado muerto», es decir, que en algún momento fue energía en un tiempo atrás y luego se «densificó», se hizo realidad, materia, lo que conocemos.

Podemos partir de que todo es una idea, en tu mente y muchos estoicos hablan que el universo es mental, de que partió de una idea, puede ser de algo divino, algo superior y de allí nacen las realidades que vivimos.

Y para no entrar en el debate, si creamos nuestra realidad o el destino está escrito y no tenemos escapatoria, porque todo es un plan de nuestra alma para evolucionar; más allá de todo eso, hay algo que en la actualidad no podemos dejar de VER y es como comenzamos a creer colectivamente en lo que no vemos.

En la energía de nuestro cuerpo, en la energía de los entornos, de las casas, de los lugares de oración, de la naturaleza, del mar, de los entornos naturales; y ver más allá, va referido a esa apertura creas o no, que vivimos en un campo energético, tienes un espiritú, un alma, una llama que enciende tu corazón y que se apaga al momento de tu muerte y personalmente, quiero creer que esa alma va a otra realidad, otro plano y que aunque no podamos verlo, si se puede percibir.

Todos tenemos esos dones, unos más desarrollados que otros, pero existen los campos de luz y los campos de oscuridad, unos se sienten con calor, paz y serenidad en el espiritú, y los otros muchas veces nos dan miedo, nos previenen y muchas veces se sienten fríos, raros y nos pueden repeler.

Es por eso, que te invito a que te veas no solo como un ser humano con un cuerpo físico que vive esta realidad solamente, sino como un espiritú, un alma con un cuerpo físico y que tienes y emanas un campo energético y electromagnético, generas, produces e intercambias energía con tus pensamientos, emociones y palabras, con tus entornos, objetos, con las personas más cercanas y con todo lo que conectas a nivel general.

No eres solo tú recibiendo un impacto del mundo, TÚ puedes impactar al mundo con tu energía, cada cosa de tu vida te esta hablando, incluso los objetos que se dañan y descomponen, las relaciones, lo vives en las calles de tu ciudad, las situaciones, todo va mostrando esas energías con las que interactuas.

Así que mira más allá, empieza a sentir más tu cuerpo, puedes preguntarte mentalmente o en voz alta Cuerpo: ¿me siento bien aquí?, ¿esta persona me hace sentir bien?, ¿me siento fortalecido o debilitado? y así vas generando una comunicación con tu cuerpo diferente a la que de seguro ya tienes con tu mente. Porque el cuerpo siempre está sintiendo, percibiendo y viviendo el presente, y cuando volvemos a estar en él podemos percibir eso que no vemos pero que el cuerpo si capta.

Y de todo esto se tratan las constelaciones familiares, de una terapia energética que abre un campo que aunque no veamos hace una expasión del tema constelado y de las personas que lo trabajan, mostrándonos realidades que no se ven pero se sienten, que se pueden movilizar energéticamente y diría con mi experiencia que desde un plano superior, del alma, del 5D para nuestro mayor bien.

Gracias por leerme y por empezar a ver más allá.

Natalia

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