Por: Natalia González H.
¿Qué significa y a qué refiere?
Sanar para mi, significa atravesar el proceso para lograr transformar una situación que nos influencia de manera insconsiente o consciente nuestra vida actual y que muchas veces, no nos permite vivir la vida que realmente queremos vivir, quedándonos encadenados al pasado, muchas veces, al transgeneracional, a vínculos poco funcionales y amorosos, a «comodidades» que a largo plazo pueden poner en riesgo nuestra salud mental, física y emocional, porque esa «comodidad», muchas veces un trabajo, un símbolo de estatus, una relación con la familia, está en detrimiento de nuestra propia vida.
Y eso se siente, se sabe, de una manera u otra, siempre lo sabemos, es una elección callada que hacemos y que está intrínsicamente ligada a nuestras formas de percibir la vida, de la programación mental que tenemos y que en nuestra cultura, casi siempre está por encima la mente sobre el corazón, sobre los verdaderos deseos de nuestra alma.
Y de niños, muchas veces se nos enseñó, inculcó o simplemente se nos prohibió SENTIR, y somos adultos, con miedo a sentir, y por eso se ve tanto hoy en día temas de depresión, ansiedad, miedo a tomar decisiones, soledad y enclaustramiento en la tecnología; porque básicamente es «más seguro estar solo» y «estar en la mente», que estar en la REALIDAD, en la VIDA.
Y esa es la famosa «comodidad», a la que me refiero, porque prácticamente nos sacrificamos a nosotros mismos, a nuestros sueños, a nuestro verdadero gozo y felicidad, a hobbies que disfrutamos, a la plenitud de la vida, por todo esto.
Y si algo he aprendido, es que NO se puede sanar en el mismo lugar donde te enfermaste, y que la sanación conlleva cambios, responsabilidad y entereza para cambiar lo que sabes que tienes que cambiar y cumplirte, cumplirte a ti, no a mamá y no a papá, A TI.
A la final, entenderemos que todo el sistema, incluso nuestros padres están en mejor lugar cuando nosotros tomamos el nuestro y volamos como hijos a nuestros propios proyectos y destino, en vez de seguir tomando reglas del pasado, con sus «comodidades» y desencantos.

Y acá es donde las constelaciones familiares, que se han hecho populares con la serie Mi otra yo, ayudan completamente en este proceso, no solo en la expresión de emociones, a ver el panorama real de tu vida, que se muestra en el campo, sino también, en el movimiento del CUERPO, en sus sentires, en sus expresiones, sus malestares y dolores, porque eso es lo que se vive como fenomenología, por esto, muchas personas sienten cosas, pero no es más que una consciencia del cuerpo en ese momento que siempre está en el presente y que se puede PERCIBIR precisamente para SANAR.
Todos tenemos procesos de vida diferentes y como dirían, tenemos cada uno nuestro talón de Aquiles, nuestras heridas y miedos más profundos, al trabajarlos, VERLOS desde una perspectiva sistémica puedes VERLOS AHORA con más amor y menos miedo. Y el amor fluye, el miedo estanca, por eso, el trabajo con esta herramienta es una de las mejores para trabajar tu inconsciente, tus sistemas familiares y laborales, y los aspectos principales de tu vida para fluir con más ligereza y armonía en tu vida.
Gracias por leerme.
Natalia
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